La innovación debe ser una estrategia central

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Cristina Garmendia. Presidenta de la Fundación COTEC y exministra de Ciencia e Innovación.

Recientemente hemos conocido los principales datos estadísticos que nos permiten componer una fotografía actualizada de la situación de nuestro sistema nacional de innovación. Lamentablemente, el cambio de ciclo económico no se ha trasladado todavía a un cambio de tendencia en el gasto en I+D. España ostenta con Portugal el triste récord de ser los dos únicos países de entre los 28 estados miembros de la Unión Europea que encadenan cuatro caídas consecutivas del gasto público en I+D, que se elevan hasta seis cuando consideramos la inversión privada.
No resulta extraño constatar que, en un país con un tejido empresarial tan atomizado, estos retrocesos se hayan producido de manera especialmente acusada en el caso de las pymes. Este tipo de empresas -que según la literatura académica tienen ya de por sí una menor propensión a innovar que las empresas de mayor tamaño- han reducido sus esfuerzos en innovación en los últimos años.
Tanto cuando nos fijamos en el gasto en I+D de las empresas de menos de 250 trabajadores como cuando ampliamos el perímetro de análisis incorporando sus decisiones en el ámbito de la innovación no tecnológica, los resultados no son positivos. Las caídas acumuladas desde 2008 en estos dos parámetros son de dos dígitos: la inversión en I+D de las pymes cae un 29% y el número de pymes que realiza innovación no tecnológica lo hace un 41%.
Nos enfrentamos al reto colectivo de conseguir como sociedad que las pymes españolas -las mismas que han logrado que en esta crisis hayamos ampliado nuestra base de empresas que exportan de manera regular y han contribuido a que hoy España exporte más que Francia o el Reino Unido en relación a su PIB- incorporen la innovación en el centro de sus estrategias empresariales.
Es una alternativa para incrementar nuestro potencial de crecimiento a la que no podemos renunciar. Es la forma más segura de competir con garantías en una economía globalizada.

España obtiene 33 millones de euros del Consejo Europeo de Investigación

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– Centros y universidades españolas logran 18 Consolidator Grants
– España es el quinto país de la UE que más ayudas recibe

Investigadores de centros y universidades españoles han obtenido 18 ayudas Consolidator Grants del Consejo Europeo de Investigación (ERC por sus siglas en inglés), lo que supone una financiación aproximada de 33 millones de euros. La convocatoria 2015, destinada a proyectos de excelencia de investigadores distinguidos, sitúa a España en la quinta posición de la Unión Europea como receptor de ayudas, por detrás de Reino Unido, Alemania, Francia y Holanda.

Estas ayudas son las más importantes que el ERC destina a investigadores con experiencia postdoctoral y se enmarcan en el programa europeo de financiación de la investigación y la innovación, Horizonte 2020. De los proyectos españoles seleccionados, 11 son del área de Física e Ingeniería, 4 de Ciencias de la Vida, y 3 de Ciencias Sociales Humanidades.

Esta iniciativa del ERC reparte en esta convocatoria 585 millones de euros entre 302 investigadores de 34 nacionalidades que desarrollan sus proyectos en centros de investigación europeos. Los países que más ayudas reciben en esta convocatoria son Reino Unido con 67, Alemania con 45, Francia con 31, Holanda con 26, Suiza con 25 y España con 18.